martes, 3 de febrero de 2009

DISCURSO DE FINALIZACIÓN CICLO LEC./2007

DISCURSO DEL DIRECTOR DE LA ESCUELA DE CADETES
LICENCIADO COMISARIO NERIZ ALBERTO HERNANDEZ (al finalizar el Ciclo Lectivo 2007).

SEÑOR MINISTRO DE GOBIERNO Y JUSTICIA DR. WALTER INSAURRALDE, SEÑORA SUBSECRETARIA DE SEGURIDAD LIC. MARIA CECILIA GORTARI, SEÑOR JEFE DE POLICÍA CRIO. GENERAL DON RODOLFO VICTORIO FERNANDEZ, SEÑORES REPRESENTANTES DEL PODER LEGISLATIVO, DEL PODER JUDICIAL, SEÑORA PRESIDENTE DEL CONSEJO PROVINCIAL DE LA MUJER, PROF. MARGARITA KAUFMAN DE SHUETZ, SEÑORES INVITADO DE LAS FUERZAS DE SEGURIDAD, POLICÍA FEDERAL, SEÑORES DIRECORES GENERALES, DIRECTORES, JEFES DE DPTOS, JEFES DE DIVISIONES, OFICIALES, SUBOFICIALES, SEÑORES CADETES, SEÑORAS Y SEÑORES, FAMILIARES Y AMIGOS.
HOY en ESTE INSTITUTO DE FORMACIÓN PARA OFICIALES, hacemos un alto en el proceso de enseñanza-aprendizaje para reconocer y premiar el esfuerzo de nuestros alumnos cadetes que han trabajado con esmero en su formación, otorgándoles con este gesto un merecido premio, en primer lugar el de promoverlos de primero a segundo año y entre aquellos que se han destacado, tanto en estudio como en instrucción policial, un reconocimiento extra, ascenderlos internamente con el grado de Suboficiales Cadetes, y a los tres primeros promedios el honor de que porten la Bandera de la Nación, de la provincia y el de la escuela de policía respectivamente.
Sabemos que la formación no es una tarea sencilla, exige un gran esfuerzo tanto de alumnos como de profesores para alcanzar el éxito, entendido esto como un proceso permanente de aprendizaje de conceptos, conocimientos, aptitudes o condiciones que exigen la futura misión a cumplir, a lo que se debe sumar las actitudes necesarias para ser buen policía. Esperamos haber inculcado hasta aquí la verdadera dimensión de los compromisos que serán necesarios para el desempeño de la función, que en un futuro no muy lejano ejercerán cuando egresen de ese Instituto de formación. Este compromiso deberá estar avalado por el conocimiento exacto de lo que la sociedad espera de cada funcionario policial, en todos los ámbitos en que desempeñará su accionar; tengamos en cuenta que el policía es un ciudadano más, pero con atribuciones y funciones extraordinarias. A él se le confía la protección de la vida de cada ciudadano en situaciones de verdaderos conflictos sociales u otras amenazas de emergencia, a él se le confía la protección de los derechos , en el sentido más amplio de la expresión y la realidad, por lo que se convierte de este modo en defensor de los derechos humanos y no su opresor, no olvidemos nunca esta premisa, a él se le confía la protección de los bienes público y privado, entre otras innumerables obligaciones y funciones que hoy le reclama y exige la sociedad en su conjunto. Para tan difícil tarea es necesario el compromiso permanente de su formación responsable, de tal manera de cumplir correctamente ajustado a derecho sus obligaciones ante la sociedad.
Señores Cadetes hoy promovidos, hay un lema que simboliza y sintetiza nuestro quehacer, y que está a la vista de todos, es la misma que identifica a nuestra Escuela de Policía “APRENDER PARA SERVIR”, internalícenla, háganla suya, y nunca dejen de aprender todo lo útil y necesario para ejercer y cumplir la noble misión de servir, como futuros encargados de hacer cumplir la ley.
Desde que empezamos esta difícil pero gratificante tarea nos hemos comprometidos para apuntalar y sostener la mejor formación que nuestros jóvenes alumnos cadetes precisan, estamos empeñados en conseguir que la formación actual se ajuste a los nuevos paradigmas de la formación y educación democrática que requiere hoy nuestra sociedad. Muestra de ello es el trabajo que se llevó a cabo este año con la convocatoria del ´Consejo Asesor, (integrada por profesores y alumnos) para repensar, renovar y redefinir la curricula, referidas a las necesidades básicas de la formación y entrenamiento policial que requieren nuestros alumnos cadetes para optimizar la función del futuro oficial subayudante. Lo cual se concluyó con un pormenorizado fundamento y elevado a conocimiento y posterior decisión de de la dirección de Institutos Policiales.
Nuestros oficiales instructores han sido debidamente entrenados para la nueva asunción de tareas, constituyéndose en guías y mentores de los alumnos cadetes, dejando de lado el tradicional modelo de instrucción que exigía que el instructor actuara en forma fría y distante ante sus alumnos subordinados, a los que lo llamaba “recluta”, hoy el trato es más humano y considerado hacia los cadetes. Desde el primer día son llamados “Señores Cadetes”, dejándose de lado cualquier otra forma de denominación utilizada antaño.
Estimados alumnos cadetes, han alcanzado el primer peldaño al pasar al Segundo Año, no se dejen estar, sigan trabajando y esforzándose, este año que viene tendrán nuevos desafíos y nuevos problemas que enfrentar, asumirán nuevas responsabilidades, además de las obligaciones de estudiar, nosotros estaremos aquí para ayudarlos, acompañarlos, guiarlos y sostenerlos cuando se desanimen, tanto el grupo de profesores, a quienes en este acto agradezco sinceramente por todo el esfuerzo realizado este año, a los oficiales instructores que han acompañado día a día en esta ardua tarea, a todos los profesionales que se han comprometido verdaderamente con estos objetivos y por supuesto a todos aquellos que han colaborado de algún modo con esta empresa educativa. Por último agradecer una vez mas al Sr. Jefe de Policía por haberme confiado esta tarea de gestionar y administrar la formación de los futuros integrantes del cuadro del personal superior de la Institución, y a la Sra. Subsecretaria de Seguridad y a su equipo de trabajo, muchas gracias por el acompañamiento permanente que le ha brindado a esta Escuela de Policía. Nada más.

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